Ce Áctl Topiltzin Quetzalcoatl fue un hombre que existió por el siglo X de nuestra era su conocimiento lo llevó a ser un gran guía espiritual y gobernante de Tollan-Xicocotitlan (Tula), este enigmático personaje creció en un poblado llamado Amatlán, a este lugar en específico me quiero referir por que el fin de semana pasado lo visite con mi novia, fue una gran experiencia, trataré de narrar con detalle nuestro viaje.
Para llegar a Amatlán tuvimos que tomar un transporte a Tepoztlán para llegar a este poblado, la verdad no teníamos mucha o nada de idea de lo que encontraríamos ahí, sólo me basaba en algunos escritos sueltos que encontré por la web, la verdad no me ayudaban en nada, para cuando llegamos al pueblo lo primero que hice fue preguntarle a una señora que vendía sopes y quesadillas, y nos comentó que preguntáramos por el señor Reyes, nos dio unas instrucciones que la verdad no entendí, pero siguiendo mi instinto ajjajaaja no es cierto, de pura casualidad llegamos a un lugar llamado Atekokolli era un lugar donde se hacen curaciones de manera tradicional, en el jardín hay plantas de todo tipo hasta plantas de Irak tienen, la verdad es que Lizette ya estaba un poco desesperada porque nos dijeron que en un momento llegaba la persona que nos daba información, minutos después se acercó una persona y nos comento que había diferentes recorridos y eso nos reconfortó más, por lo menos si había alguien que nos diera algún recorrido.
Ya cerca de la hora y media entró una persona se presentó con nosotros, era el señor Aurelio nos mencionó nuevamente que tipo de recorrido queríamos y elegimos uno, él iba a ser nuestro guía, fuimos por un poco de agua ya que el recorrido dura 2 horas.
Listos para caminar Lizette y yo seguíamos al señor Aurelio el nos iba explicando que mucha gente no va ahí por que es poco conocido, no hay mucha promoción, y a ellos tampoco les gusta que vaya mucha gente, por la basura y esas cosas que dañan al ecosistema.
Las formaciones rocosas que rodean el lugar son increíbles, la más famosa es el Cerro de la Ventana, caminando montaña arriba nos explicaban la diferente vegetación que existe ahí, algo que es realmente bello son los arboles de ciruelas, las hojas son muy verdes y contrastan con los troncos de los arboles que son muy oscuros casi negros, el cuadro que se aprecia es genial.
Legamos a un lugar que estaba lleno de vacas y "toros" al verlos la verdad si nos dio un poco de miedo, le preguntamos al señor que si nos atacaban y nos respondió que solo si se nos quedan viendo feo hay que tenerles cuidado, y al fondo de unos árboles había un toro que tenía una cornamenta como de 20 cm de largo, afortunadamente no pasó a mayores, seguimos nuestro camino.
El señor Aurelio nos pregunto si queríamos el camino fácil o difícil, y pues nosotros dijimos que el dificil, la verdad fue una gran experiencia con la naturaleza por que tuvimos el privilegio de escalar una rocas enormes, árboles de amate (árbol que las culturas prehispánicas elaboraban papel)yo fui el más sorprendido por que Lizette ya sabes toda fashion con su faldita, zapatillas, y unas uñas tamaño Niurka lo logró sin ningún problema de verdad que me asombró verla trepada entre ramas y rocas.
Ya casi terminando el recorrido las formaciones rocosas son extraordinarias, Aurelio nos comentó que en ese lugar hasta el Dalai Lama lo visitó.
Lo que nos había prometido es señor unas pinturas rupestres obviamente eran más antiguas que el mito de Quetzalcoatl, lo que demostraba que ya había hombres habitando ese lugar.
Una cosa muy graciosa que paso fue cuando llegamos al final del recorrido Lizatte se sentó cerca de una piedra para descansar y de repente pegó un grito jajajaaj que me dio mucha risa, y es que le había caído un insecto pero que estaba enorme nos explicaba Aurelio que esos insectos tienen alcohol y la gente los chupa por atrás para sacarles unas cuantas gotas.
El fín del viaje había llegado digamos que fue solo una pausa porque falta hacer un recorrido de 5 horas a pie que tendré que narrar hasta la próxima...